Acompaño a mujeres

que desean crecer en su relación con Dios, desarrollar su liderazgo y emprender con propósito, para que puedan vivir con claridad, equilibrio y sentido, integrando fe, valores y acción consciente en cada área de su vida. Empecemos juntas

Soy Nancy Marrero,

Licenciada en Mercadotecnia Summa Cum Laude, con una trayectoria de más de 19 años en el mundo del coaching. Soy Coach Profesional Certificada (PCC) por la International Coaching Federation (ICF), con especialización en Executive & Business Coaching, y Mentor Coach certificada por Goldvarg Consulting.

En el 2006 fundé IESEC Human, convirtiéndome en pionera en la República Dominicana en la certificación de coaches profesionales. En el 2015 logramos que nuestro programa fuera aprobado por la ICF, reconocimiento que nos colocó en el mapa internacional de la formación en coaching.

He acompañado a líderes, emprendedores y equipos de múltiples sectores, siempre con el propósito de generar crecimiento sostenible y humano. En el año 2021 fui reconocida con el premio North America Business Elite como el mejor proveedor de Coaching Ejecutivo y de Equipos para el Caribe.

También fui presidenta del Capítulo ICF República Dominicana (2020-2022) y soy fundadora de la Asociación Dominicana de Coaching.

Mis clientes me describen como una persona cercana, empática y enfocada en el bienestar de los demás. Mi misión es acompañar a mujeres, emprendedores y líderes a descubrir sus talentos, renovar su relación con Dios y desarrollar competencias que les permitan impactar con propósito.

¿Qué es el Coaching?

En pocas palabras

El coaching es un proceso de acompañamiento que ayuda a las personas a descubrir su potencial, clarificar sus metas y transformar su manera de pensar y actuar.

No se trata de dar consejos ni de decirte qué hacer, sino de abrir un espacio de preguntas poderosas, escucha profunda y reflexión consciente, donde encuentres tus propias respuestas.

El coaching parte de una idea transformadora:
todos tenemos dentro los recursos y talentos que necesitamos; solo debemos descubrirlos y desarrollarlos.

Mi historia con el Coaching

Busqué el coaching porque quería hacer cambios profundos en mi vida. Aunque vivía una fe activa —comunión diaria, servicio a Dios, participación en los sacramentos— había algo que no podía controlar: mi forma de reaccionar. Sentía que algunos comportamientos no eran un buen testimonio para los demás.

Al iniciar un proceso de coaching, comencé a darme cuenta de lo que me pasaba, a diluir juicios y a cambiar de observador.
Fue entonces cuando comprendí algo muy profundo: el coaching era justo lo que necesitábamos quienes estamos en el camino del Señor para renovar nuestra mente y agradar a Dios.

El Señor me llevó a Romanos 12: “No os conforméis a este mundo, sino transformaos por la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Cuando conocemos al Señor, nuestro espíritu es renovado, pero nuestra mente necesita ser renovada también.

Y como dice Pablo en Romanos 7:19: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago”. Ese pasaje reflejaba mi lucha interior. El coaching me ayudó a entender esa realidad, a gestionar mis reacciones y a caminar con más coherencia entre mi fe y mis acciones.

Ese proceso fue tan transformador que decidí formarme como coach. En aquel momento en República Dominicana no existían certificaciones; para hacerlo había que viajar a otros países. Busqué opciones online y de ahí nació la idea que cambiaría mi vida: traer la primera certificación de coaching al país.

Así surgió IESEC Human, con la visión de abrir un camino para que otros también pudieran formarse, transformar su mente y vivir lo que yo había experimentado. Comprendí que quizás no siempre puedo cambiar mi entorno, pero sí puedo cambiar mi actitud… y desde ahí ser mejor testimonio para Dios y para los demás.

Mi deseo siempre ha sido acompañar a las personas a renovar su relación con Dios y a descubrir sus talentos. Creo firmemente que el miedo a trabajar tus oportunidades te impide ver lo valioso que hay en ti; pero cuando superas ese miedo, tus fortalezas florecen y puedes vivir el propósito que Dios diseñó para ti.

Mi mirada personal

Desde mi experiencia y fe, creo que el coaching es también una herramienta para vivir lo que enseña la Palabra en Romanos 12:2:

“No os conforméis a este mundo, sino transformaos por la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Nuestro espíritu es renovado por Dios, pero nuestra mente necesita ser acompañada para alinearse con su propósito.
Por eso, el coaching no es solo para alcanzar objetivos, sino para crecer como personas, vivir en coherencia con nuestros valores y caminar con propósito.

Si llegaste hasta acá, te pregunto:

¿Será una casualidad o es el momento de tu transformación?