{"id":59411,"date":"2023-04-24T16:06:01","date_gmt":"2023-04-24T20:06:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariosalud.do\/?p=59411"},"modified":"2023-04-24T16:06:01","modified_gmt":"2023-04-24T20:06:01","slug":"neurocriminologia-y-factores-biologicos-de-la-conducta-violenta-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/neurocriminologia-y-factores-biologicos-de-la-conducta-violenta-4\/","title":{"rendered":"Neurocriminolog\u00eda y factores biol\u00f3gicos de la conducta violenta"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Continuaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Autor: Dra. Katty Gomez, M\u00e9dico Psiquiatra, experta en Psiquiatr\u00eda Forense, Perfiladora Criminal con un Mag\u00edster en An\u00e1lisis e Investigaci\u00f3n Criminal, Certificada por la Cifal Argentina (193 pa\u00edses).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>IG: @dra.gissellegomez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>2.3. Traumas durante el desarrollo cerebral predisponentes a la conducta violenta<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El desarrollo de la personalidad de un individuo, no se da en la adultez, es un proceso desde la infancia, que si se ve afectado por diversos factores puede ser muy problem\u00e1tica para s\u00ed mismo y la sociedad. Si hacemos referencia al maltrato infantil, enti\u00e9ndase desde edades tempranas, dar\u00eda al traste a conductas problem\u00e1ticas desde el \u00e1mbito psicol\u00f3gico y neurol\u00f3gico, los cuales podr\u00edan ser irreversibles, (Gim\u00e9nez, P\u00e9rez, et al. 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo del cerebro, se da a lo largo de la ni\u00f1ez, adolescencia e incluso el per\u00edodo adulto; lo cual es relevante ya que si en esos periodos se experimentan traumas o estr\u00e9s cr\u00f3nico podr\u00eda afectar al menor de manera f\u00edsica y en su desarrollo cognitivo, (Lee y Hoaken, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Al hacer referencia de maltrato, se hace necesario definirlo. Maltrato es indicador de:<\/p>\n\n\n\n<p>\u25cf &nbsp; &nbsp; Inadecuada o nula atenci\u00f3n (negligencia o abandono).}<\/p>\n\n\n\n<p>\u25cf &nbsp; &nbsp; Hechos lacerantes a la salud f\u00edsica del menor (maltrato f\u00edsico o abuso sexual).<\/p>\n\n\n\n<p>\u25cf &nbsp; &nbsp; Acciones que afecten su salud mental (maltrato psicol\u00f3gico).<\/p>\n\n\n\n<p>El abuso f\u00edsico y sexual, as\u00ed como la negligencia en la infancia, estos tipos de abuso, se encuentra insertados en el Manual diagn\u00f3stico y estad\u00edstico de los trastornos mentales, cuarta edici\u00f3n, texto revisado (DSM-IV-TR), haciendo la salvedad de que dichos maltratos tendr\u00e1n consecuencia en la salud mental del individuo y por ende es necesario prestar la debida atenci\u00f3n. (Anexo Fig. 3).<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos definir como maltrato f\u00edsico, aquella acci\u00f3n no accidental por parte de los padres o cuidadores que produzca lesiones f\u00edsicas o condiciones de salud en el menor o que pudiera colocarle en situaci\u00f3n de riesgo para las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>Importante destacar el abuso sexual, lo que podr\u00eda definirse como cualquier clase de contacto sexual con una persona menor de 18 a\u00f1os por parte de un adulto desde una posici\u00f3n de poder o autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, tambi\u00e9n resaltar el maltrato emocional o psicol\u00f3gico, aqu\u00ed se refiere a las diversas formas de hostilidad verbal, ya sean improperios, desprecios, cr\u00edticas o amenazas de abandono, as\u00ed como al constante bloqueo de las iniciativas de interacci\u00f3n infantiles (desde la evitaci\u00f3n hasta el encierro) por parte de cualquier adulto del grupo familiar, e incluye formas de aterrorizar, intimidar, humillar o rechazar a los menores.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por \u00faltimo la negligencia, que es un tipo de maltrato que se da por omisi\u00f3n, cuyo caso m\u00e1s extremo ser\u00eda el abandono del menor.<\/p>\n\n\n\n<p>El cerebro es como un computador, ya que controla todas las funciones del cuerpo y el sistema nervioso es como una red que env\u00eda mensajes a las partes del cuerpo; por tanto, dentro de los cambios estructurales que podr\u00edan evidenciarse por este tipo de maltrato se destacan: alteraciones en el hipocampo, am\u00edgdala, estructuras cerebrales, el cuerpo calloso y el c\u00f3rtex cerebral.<\/p>\n\n\n\n<p>En la ejecuci\u00f3n de las funciones de dichas \u00e1reas cerebrales, se evidenciaron secuelas en el desarrollo cognitivo, altos niveles de estr\u00e9s psicosocial, dificultades conductuales y problemas sociales, que se asocian con diversas condiciones o en enfermedades de car\u00e1cter psicopatol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Las alteraciones evidenciadas, depender\u00e1n de distintas variables, como el tipo de maltrato y el sexo del menor, pudiendo relacionarse con los cambios observados en adultos agresivos, lo que podr\u00eda contribuir a la permanencia de la violencia humana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>2.4. Gen\u00e9tica y otros marcadores importantes de la conducta violenta<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los marcadores gen\u00e9ticos, ayudan a predecir este tipo de conductas por tanto es importante mencionarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los estudios en humanos realizados, fueron en varones ya en la mayor\u00eda de las sociedades la manifestaci\u00f3n de la violencia se da en ellos, pues se asume que en sus genes estaba la problem\u00e1tica; tras realizar un an\u00e1lisis en personas con anomal\u00edas cromos\u00f3micas, se observ\u00f3 mayor violencia en los hombre que ten\u00edan m\u00e1s de un gen Y que en los XY, adem\u00e1s se evidencio que en aquello que ten\u00edan m\u00e1s de una X no era una protecci\u00f3n ante la conducta violeta, posterior a esto Jacobs en 1965, observ\u00f3 un alto porcentaje de hombres con alta tasa de criminalidad y que no era debida a una Y m\u00e1s sino a una discapacidad intelectual.<\/p>\n\n\n\n<p>Los marcadores gen\u00e9ticos a temprana edad, podr\u00edan resultar de mucha importancia a la hora de la aparici\u00f3n de conductas violentas. La mayor parte de an\u00e1lisis en esta \u00e1rea se han concentrado en marcadores espec\u00edficos para identificar impulsividad y violencia impulsiva. Los genotipos TPHA218C se han relacionado a estas conductas, en individuos con conductas violentas impulsivas, aunque no ha tenido contraste con individuos sanos, (Staner y cols., 2002).<\/p>\n\n\n\n<p>Otros genes que podr\u00edan relacionarse a estas conductas impulsivas violentas al neurotransmisor de serotonina en el caso de ni\u00f1os, ha sido el 452 TYR del receptor 5-HT2A, para indicio de la violencia, (Milk y cols., 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Existe cierta unanimidad en resaltar el hecho de que existen factores gen\u00e9ticos, heredables de la conducta antisocial; incluso se ha establecido que de un 100% a un 50 % es heredado y que el otro es a causa de m\u00faltiples factores propicios del ambiente compartidos o no (Burt, 2009. Miles y Carey, 1997; Moffit, 2005; Tuvblad y Beaver, 2014 y Polder y cols., 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda concluirse estableciendo que la influencia de factores gen\u00e9ticos es un hallazgo que persiste a lo largo del tiempo, a medida que se avanzan los estudios de dicha conducta y puntualmente su heredabilidad debe ser siempre considerados; la presencia o ausencia de efectos ambientales y los cambios que surgen en el desarrollo var\u00edan tambi\u00e9n nos muestran que pueden tener variantes en las diversas investigaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sin dejar mencionar la importancia de otros factores como hormonales, inmunol\u00f3gicos o del sistema nervioso central, los cuales podr\u00edan ser tambi\u00e9n parte de este tipo de conductas, a la hora de determinar este perfil violento. Existen estudios observacionales en chicas prep\u00faberes, entre los 9 y 14 a\u00f1os, que evidencian una conducta agresiva similar al a la de varones de su edad, pero con una relaci\u00f3n positiva frente a altos niveles de estr\u00f3genos y la agresi\u00f3n y bajo nivel de agresi\u00f3n en las mujeres con bajas en T(Hood, 1996). Adem\u00e1s, Inoff-Germain y cols. 1988, describieron brotes de hostilidad en chicas adolescentes hacia sus madres con altos niveles de estr\u00f3genos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante se\u00f1alar el S\u00edndrome premenstrual se\u00f1alado como modelo de estudio, por la estrecha relaci\u00f3n de los estr\u00f3genos y la agresi\u00f3n; esto est\u00e1 descrito en el DSM-IV, y dentro de la sintomatolog\u00eda expresada se plasma hostilidad, irritabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se podr\u00eda finalizar diciendo que los estr\u00f3genos y la progesterona guardan una relaci\u00f3n con la agresi\u00f3n en los seres humanos.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Destacar adem\u00e1s algunos d\u00e9ficits cognitivos y neurol\u00f3gicos, como lo son discapacidad intelectual, alteraciones en el desarrollo neurocognitivo como los pobres habilidades a nivel verbal menor de una amplitud del P300, alguna disfunci\u00f3n en el desarrollo prefrontal (sabiendo que este est\u00e1 involucrado a la toma de decisiones), disminuci\u00f3n del l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo 5-HIAA, todo esto se ha relacionado a la conducta violenta, (Ram\u00edrez y Andreu, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/noticias\/neurocriminologia-y-factores-biologicos-de-la-conducta-violenta-3\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Noticias Relacionadas (Parte 3)<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuaci\u00f3n Autor: Dra. Katty Gomez, M\u00e9dico Psiquiatra, experta en Psiquiatr\u00eda Forense, Perfiladora Criminal con un Mag\u00edster en An\u00e1lisis e Investigaci\u00f3n Criminal, Certificada por la Cifal Argentina (193 pa\u00edses). IG: @dra.gissellegomez. 2.3. Traumas durante el desarrollo cerebral predisponentes a la conducta violenta El desarrollo de la personalidad de un individuo, no se da en la adultez, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":58461,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[3338,3149,99],"class_list":["post-59411","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-conductas-violentas","tag-neurocriminologia","tag-psiquiatria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59411","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59411"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59411\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59411"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59411"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59411"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}