{"id":58762,"date":"2023-04-09T19:13:00","date_gmt":"2023-04-09T23:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariosalud.do\/?p=58762"},"modified":"2023-04-09T19:13:00","modified_gmt":"2023-04-09T23:13:00","slug":"neurocriminologia-y-factores-biologicos-de-la-conducta-violenta-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/neurocriminologia-y-factores-biologicos-de-la-conducta-violenta-3\/","title":{"rendered":"Neurocriminolog\u00eda y factores biol\u00f3gicos de la conducta violenta"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Continuaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Autor: Dra. Katty G\u00f3mez, M\u00e9dico Psiquiatra, experta en Psiquiatr\u00eda Forense, Perfiladora Criminal con un Mag\u00edster en An\u00e1lisis e Investigaci\u00f3n Criminal, Certificada por la Cifal Argentina (193 pa\u00edses).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>IG: @dra.gissellegomez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>2.1. Estructuras Cerebrales involucradas en conductas violentas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La tecnolog\u00eda a nivel de neuroim\u00e1genes ha ido en avances en los \u00faltimos tiempos logrando obtener resultados indicadores de alteraciones estructurales en el cerebro que suponen conductas violentas. Seg\u00fan los resultados obtenidos mediante t\u00e9cnicas de neuroimagen realizadas por Raine y Buschabaum (1996), se observ\u00f3 que distintas \u00e1reas cerebrales mostraban alteraciones estructurales, que podr\u00edan predisponer a conductas delictivas. Las \u00e1reas destacadas para el desarrollo del funcionamiento de conductas desviadas, violentas incluyen: regiones dorsal y ventral de la corteza prefrontal, la am\u00edgdala, el hipocampo, el giro angular la corteza cingular anterior y la corteza temporal (Anexo Fig. 2). Alterando \u00e1reas que activan funciones como: el juicio moral, haciendo que la conducta reflejada sea desviada de manera significativa. (Dajas F., 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00faltiples investigaciones avalan la alteraci\u00f3n de estructura y funci\u00f3n del \u00e1rea prefrontal anterolateral y orbitofrontal del cerebro, en individuos con conductas violentas. Se infiere que una alteraci\u00f3n an\u00f3mala frente al ambiente, es un antecedente natural de un comportamiento desadaptativo. Sin embargo, debe destacarse que estos estudios a\u00fan presentan ciertas problem\u00e1ticas para la aplicaci\u00f3n de sus m\u00e9todos de estudios, ya que la mayor\u00eda de los experimentos realizados se basan \u00fanicamente en estudios de casos y no experimentales. A partir del a\u00f1o 1998 se dio inicio a estudios usando la Resonancia Magn\u00e9tica (RM), con la finalidad de evaluar los d\u00e9ficits cerebrales en grupos antisociales, espec\u00edficamente con varones que no estaban institucionalizados. (Mattson M.,2003).<\/p>\n\n\n\n<p>Los estudios de RM, orientados en la localizaci\u00f3n de las estructuras cerebrales diferentes tipos de agresores. Aunque los hallazgos recientes no han sido replicados se ha comprobado que hay diferencias anat\u00f3micas en las v\u00edas de conexi\u00f3n concretas o los mecanismos neurobiol\u00f3gicos subyacentes, que se manifiestan como diferencias en el comportamiento. (Mattson M., 2003).<\/p>\n\n\n\n<p>Resaltar el hecho de que las alteraciones estructurales pueden estar presentes desde la infancia y\/o nacimiento, lo que es importante a la hora del desarrollo de la personalidad durante la etapa adulta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>2.2. Marcadores biol\u00f3gicos de la conducta violenta<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Si bien es cierto que la violencia posee un arraigo en la conducta social aprendida, imposible se hace dejar de lado la parte biol\u00f3gica que interviene; el papel preponderante jugado por las distintas redes neuronales implicadas en la violencia humana es esenciales para entender dichas respuestas conductuales. La serotonina (5-HT), desempe\u00f1a un rol esencial en la modulaci\u00f3n de la violencia, las catecolaminas, el GABA, el glutamato, a acetilcolina, \u00f3xido n\u00edtrico, vasopresina, sustancia P, la histamina y opioides end\u00f3genos, etc. Sin embargo, la serotonina es el principal neurotransmisor relacionado con la mayor\u00eda de los estudios neurobiologicos realizados para dar explicaci\u00f3n sobre la conducta violenta, (Moya, Gonz\u00e1lez. 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>La serotonina se produce principalmente en el n\u00facleo de Rafe, aqu\u00ed se env\u00eda por las v\u00edas serotonin\u00e9rgicas a numerosas regiones del enc\u00e9falo y regula m\u00faltiples emociones y conductas, como son:<\/p>\n\n\n\n<p>\u25cf &nbsp; &nbsp; Estado del \u00e1nimo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u25cf &nbsp; &nbsp; Ciclo sue\u00f1o-vigilia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u25cf &nbsp; &nbsp; Conducta agresiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La s\u00edntesis del mismo es a partir de su precursor el tript\u00f3fano, el cual es un amino\u00e1cido esencial; la inactivaci\u00f3n del 5-HT se da a partir de la intervenci\u00f3n de la monoaminooxidasa (MAO), y se elimina a trav\u00e9s de la orina.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor parte de los estudios se han realizado en animales y seg\u00fan lo referido se relaciona estrechamente con la agresi\u00f3n y violencia. (Oliver, 2004). Seg\u00fan Nelson y Chiavegatto, 2001, la disminuci\u00f3n de los niveles de serotonina, es la causa de la impulsividad y la alta agresividad. Estudios en humanos muestran que el aumento de serotonina reduce la impulsividad y a su vez su baja aumenta las conductas agresivas y antisociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hace imposible a la hora de hablar de neurotransmisores (NT), no mencionar el trastorno Antisocial de la personalidad (TAP), ya que existe una relaci\u00f3n marcada entre las conductas antisociales y la violencia, esto sugiere una estrecha relaci\u00f3n entre los NY y el resultado de una conducta desadaptada. La serotonina (5-HT) y la reducci\u00f3n de otros neurotransmisores (NT) a nivel cerebral, as\u00ed como la disminuci\u00f3n del L\u00edquido Cefalorraqu\u00eddeo (LCR), se refiere a una disminuci\u00f3n en personas con trastorno de personalidad y conductas violentas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros autores afirman que la clave de las conductas violentas son las alteraciones de los neurotransmisores. (Sal\u00edn, Pascual y Ortega.1989. Citado en Garz\u00f3n, \u00c1. M. y S\u00e1nchez, 2007), refieren que la alteraci\u00f3n de los niveles de los distintos neurotransmisores, pueden ser la clave de la predicci\u00f3n de conductas violentas.<\/p>\n\n\n\n<p>El funcionamiento de la serotonina (5.HT) cerebral y la violencia impulsiva, seg\u00fan otras referencias, refiere que una baja actividad de este puede ser un marcador y predictor de violencia impulsiva en personas sanas como con patolog\u00edas m\u00e9dicas, (Lee y Caccaro, 2001).<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a lo referido en estudios de neuroimagen, estos han permitido avanzar en el conocimiento de la actividad de los receptores de 5-HT, para evidenciar la relaci\u00f3n de este con la conducta violenta y agresi\u00f3n. Se observa activaci\u00f3n reducida en las regiones orbital y ventromedial del c\u00f3rtex prefrontal y luego de administraci\u00f3n de d.1.fenfluramina en pacientes con trastornos de personalidad; la personalidad agresiva impulsiva, (Sierver y cols., 1999), otros con trastorno l\u00edmite de la personalidad (TLP) (Soloff y cols., 2000) y en los depresivos con intento suicidio (Mann y cols., 1992).<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a estudios con tomografia por emision de positrones, describe baja densidad en del receptor transportador de serotonina en el c\u00f3rtex cingulado anterior y orbitofrontal, en aquellos con personalidad agresiva (Frankle y cols., 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de otro neurotransmisor llamado noradrenalina, este afecta la conducta agresiva a tres niveles diferentes: hormonal, aut\u00f3nomo y central (Haller y cols., 1998). Se\u00f1alar que, a trav\u00e9s del sistema endocrino, prepara al metabolismo pa la lucha y la huida, aqu\u00ed es donde se hace el clic y la atenci\u00f3n a los est\u00edmulos cambia de direcci\u00f3n y aumenta la funci\u00f3n olfativa, disminuye la sensibilidad al dolor y aumenta la memoria, as\u00ed es como en animales se ha visto el impacto de este neurotransmisor.&nbsp; Otro dato relevante es que se ha evidenciado en roedores fluctuaciones en los niveles de catecolaminas y dopamina en hipocampo y am\u00edgdala, y aquellos poseen m\u00e1s propensi\u00f3n a la conducta agresiva (Patki y col.s, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>La noradrenalina, seg\u00fan algunos estudios relacionados con este neurotransmisor dan resultados parad\u00f3jicos e inconsistentes, (Garz\u00f3n, 1995.&nbsp; \u00c1. M. y S\u00e1nchez, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Existe alguna evidencia de que la noradrenalina posee alg\u00fan tipo de relaci\u00f3n en la defensiva, impulsiva; si la administraci\u00f3n de Inhibidores de la Monoaminooxidasa (IMAOS) que aumenta los niveles de la Noradrenalina a nivel central, aumentan la lucha inducida por shock. De manera parecida las sustancias il\u00edcitas como las drogas que vac\u00edan de noradrenalina al cerebro, anulan la furia inducida en animales como los gatos. Existen pruebas contradictorias, que hablan de que la colocaci\u00f3n de dicha sustancia no produce agresi\u00f3n afectiva. De manera com\u00fan, los resultados a partir de estudios animales son sugestivos de que dicha sustancia est\u00e1 involucrada en la agresi\u00f3n afectiva, y que inhibe la conducta predadora, aunque existen muchas inseguridades respecto a lo encontrado en relaci\u00f3n a la dopamina.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, la serotonina resulta un modulador por la excelencia del individuo, cumpliendo un papel inhibitorio en la descarga de impulsos, (Mata, 1999); por eso un desbalance o un d\u00e9ficit serotonin\u00e9rgico har\u00e1 que el individuo posea autocontrol, control social, evidenciando dificultad a la hora de ser emp\u00e1tico, manifestando pensamientos negativos, irritabilidad, pesimismo, estados de ansiedad y las conductas problema.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la dopamina otro neurotransmisor, tambi\u00e9n se relaciona con la violencia; las neuronas dopamin\u00e9rgicas mesol\u00edmbicas y mesocorticales deben de estar intactas para que se manifieste la violencia. Estas neuronas contribuyen al hecho de conductas motivadoras como lo son la alimentaci\u00f3n, la actividad sexual, maternal o el consumo de sustancias il\u00edcitas, como las drogas; lo que implica consecuentemente que el cerebro humano se vea alterado por dicho consumo y como resultado se obtengan conductas agresivas de manera intensa. (Miczek y cols., 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso del GABA y el glutamato, vemos de inicio la relaci\u00f3n entre estos amino\u00e1cidos; donde gran parte del sistema nervioso central est\u00e1 modulado por ellos, con efectos excitatorios e inhibitorios. Existe una hip\u00f3tesis de que el desequilibrio entre ambos podr\u00eda dar como resultado una conducta agresiva (Monroe, 1978).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Miczek y cols., 2003, los antagonistas de los receptores GABA-A pueden incrementar la agresi\u00f3n. Ahora bien en el desequilibrio propuesto de ambos amino\u00e1cidos, posteriormente en otros estudios se evidenci\u00f3 el hecho de que&nbsp; a mayores niveles de glutamato y menores de GABA, el resultado era conductas m\u00e1s agresivas; este estudio con animales vio involucrada \u00e1reas como el hipot\u00e1lamo, enc\u00e9falo, am\u00edgdala, c\u00f3rtex prefrontal, donde vemos que durante el trayecto de los diversos estudios est\u00e1n las mismas \u00e1reas involucradas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Continuar\u00e1\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Noticia relacionada&nbsp;<\/strong>(Parte2)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/ktechproduccion.net\/diariosalud.do\/noticias\/neurocriminologia-y-factores-biologicos-de-la-conducta-violenta-2\/\"><strong>Neurocriminolog\u00eda y factores biol\u00f3gicos de la conducta violenta<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuaci\u00f3n Autor: Dra. 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